Que la cortina de humo con las universidades privadas no os ciegue: Pedro Sánchez avanza su operación de destrucción del sistema judicial para ajustarlo a sus gustos y de paso, liberar de la soga a su mujer, a su hermano, a su antigua mano derecha y a medio Ejecutivo que está salpicado por escándalos de corrupción.
La marranada no es complicada de entender: quitarle a los jueces sobre la instrucción de los procedimientos penales para dársela a la Fiscalía General del Estado. ¿Y de quién depende la Fiscalía?, pues eso. En la nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal, crean la figura del “fiscal investigador” que tomará el relevo de los jueces para solicitar las diligencias a la UCO para que realice las pesquisas pertinentes.
Como no podía ser de otra forma, justificarán este golpe judicial afirmando que se hace para “igualarnos” al resto de Europa, donde ciertamente las investigaciones son dirigidas por fiscales. Pero hay un pequeño detalle, en esos países, el jefe del Ministerio Público ni está imputado ni es designado por el presidente de turno ni mucho menos está supeditado el jefe del Ejecutivo como sucede en España.
Nada refleja más que el profundo desprecio que sienten los socialistas hacia la justicia imparcial que las declaraciones de la vicepresidenta, ministra de Hacienda, vicesecretaria general del PSOE y candidata a la presidencia de Andalucía, María Jesús Montero sobre la presunción de inocencia. Siguiendo la lógica de la ‘chús’, si descartamos el «in dubio pro reo» que viene desde los romanos y es fundacional de todos los sistemas judiciales de occidente, entonces la desaparecida Begoña debería ser considerada como fugada y ser detenida y entrar ya en prisión.
Este y otros asuntos de actualidad serán tratados por Alfonso Rojo en el ‘24×7’ de este martes, 1 de abril, junto a César Sinde.