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¡Ojo a la jugada de Pedro Sánchez!
O, mejor dicho, que los andaluces anden con tiento al gol que el inquilino de La Moncloa pretende colar por toda la escuadra ayudándose de la mano.
Carlos Herrera, en su editorial en ‘Herrera en COPE‘ de este 24 de febrero de 2025, advirtió al votante del PSOE en Andalucía sobre el panorama que se les avecinaba con la líder que el sanchismo les legaba para intentar recuperar el gobierno autonómico.
Y es que todo viene íntimamente relacionado con el chantaje al que Carles Puigdemont tiene sometido a Pedro Sánchez y que tiene todos los visos de que acabará siendo abonado por todos los españoles:
Hoy podemos asistir al enésimo episodio de este culebrón absurdo que se traen Sánchez y Puigdemont en esta legislatura, a cuenta de la famosa petición de Sánchez que se someta a una moción de confianza. Miren, es inaudito que la gobernabilidad de un país se discuta en el extranjero con un prófugo de la justicia y mediando un diplomático salvadoreño experto en derechos humanos. Es absolutamente una infamia. Infamia de descrédito de una nación, de un descrédito parecido a aquel par de cretinos que eran Carlos IV y Fernando VII.
Herrera tuvo claro que todo esto no es más que una cortina de humo para seguir sacando tajada del Gobierno de España:
Sánchez no quiere que se debata el asunto de la moción de confianza o de la cuestión de confianza para no dejar en evidencia su debilidad parlamentaria. Y ha enviado este fin de semana a Waterloo a Rodríguez Zapatero el perejil de las salsas para templar gaitas. Parece que lo ha conseguido, porque después de Zapatero, qué sorpresa, apareció el mediador internacional, Fernando Galindo. El verificador emitió ayer un comunicado en el que pide a Junts que retire la petición de la moción o de la cuestión de confianza y los de Junts hoy deciden qué hacer al respecto, pero prepárense para el enésimo ultimátum que luego acaba en nada.
Todo es una gigantesca tomadura de pelo al personal. Sánchez chulea a Junts, le lleva chuleando desde hace un año con las transferencias de inmigración, y Junts luego no deja caer a Sánchez. Pues no hay más que hablar. Mientras tanto, a ver si sacan algún privilegio con cualquier vestigio de igualdad entre los españoles, inmigración, control de fronteras, condonación de deuda, etc.
Y aquí es donde vino el aviso de Carlos Herrera al recordar que María Jesús Montero llega a una comunidad a defender unos intereses que ya ha vendido previamente a los independentistas catalanes:
Se supone que ese trágala va a tener que aceptarlo el resto de comunidades autónomas a las que María Jesús Montero ha convocado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Ayer fue entronizada como nueva lideresa del PSOE andaluz. Hay que reconocer que la osadía de Sánchez no tiene límite. Les pone como oferta electoral a los votantes de Andalucía, a la persona que va a usar los votos de aquí, los andaluces, para ponerlos al servicio de los privilegios de Cataluña. Fascinante todo, si no fuera otra cosa. Que no es la fascinación exactamente lo que provoca, la infamia.