«Hay quienes trabajan sistemáticamente y con todos los medios para rechazar a los migrantes».
«Y esto, cuando se hace con conciencia y responsabilidad, es un pecado grave». Papa Francisco.
No me apetece, ni tengo ganas, de recoger todas las manifestaciones que, sobre las fronteras y la inmigración, lleva el ´ecopapa´ Francisco sermoneando desde hace años.
Para eso están las hemerotecas.
El que quiera, que busque.
He de confesar que personalmente, y por primera vez, estoy completamente de acuerdo con el papa Francisco, en cuanto a su filosofía ´buenista´ y laxa, sobre las fronteras y su control.
Por una vez estoy de acuerdo, no con lo que dice, sino con lo que él hace. Me explicaré.
Entrar sin permiso en el Estado Vaticano, se castiga con penas de entre 1 y 4 años de cárcel, más una multa que llega hasta los 25.000 euros.
Esa es la ´tarifa´ básica de entrada ilegal al Vaticano, la cual se irá incrementando, tanto en obesidad de la multa, como en años de cárcel, según cómo se entre, ( por ejemplo disfrazado de monja), y lo que se lleve de extranjis, encima.
Vamos, que nada de ´mantita´ de la Cruz Roja, fiesta de bienvenida, chándal y bolsa de viaje, ‘paguita´ y móvil, y alojamiento a pensión completa con menú ´jalal´, en hoteles de cuatro estrellas, con cargo a los impuestos forzosos que, sí o sí, por cojones pagamos los españoles fichados como ´legales´.